Engaños al terminar el gobierno

Cuando leíamos ayer el siguiente artículo, se estaba inaugurando la Cinta Costera, proyecto del gobierno de Martín Torrijos que mayores interrogantes,  controversias, denuncias y comentarios negativos ha originado.

Una de las principales interrogantes tiene que ver sobre el exhorbitante costo de la misma.  ¿ Cuanto realmente costó la construcción de la Cinta Costera?

Si se llegara a establecer esa cantidad,  muchas respuestas emergerían sobre el resto de las interrogantes planteadas.

El artículo que enlazamos a continuación, tomado del Diario La Prensa, trata de una manera muy particular del autor,  de  ilustrarnos  este aspecto para beneficio de todos.

Héctor Robles

Engaños al terminar el gobierno


Por:  José A Domínguez A.

Las declaraciones del contralor sobre los actos de contratación oscuros en el Ministerio de Educación dejan ver con claridad lo que ha pasado durante la administración Torrijos.

Aunque es evidente que se han dado actos de corrupción de forma descarada, lo que preocupa es que eran del conocimiento del gobierno y del Presidente y que se han tratado de ocultar todo este tiempo.

Veamos un proyecto en particular que ha sido criticado desde antes que se iniciara y, aun así, tanto Torrijos como el ministro Colamarco permitieron continuar, aun con las críticas y sin que Contraloría iniciara una investigación.

El proyecto de la cinta “súper coimera” fue criticado por muchos ingenieros y empresarios de la construcción, por ser oneroso, sin entrar a considerar la parte técnica. Nosotros tratamos de estimar el costo de un proyecto que resolviera este problema vial y haciéndolo de forma correcta y por el sitio correcto, lo estimamos en B/. 110 millones (aclaro que no era por el mismo sitio donde se hizo la cinta “súper coimera”). Otros ingenieros calcularon el costo (antes de su construcción) y los números que nos dieron eran de entre B/. 125 y B/. 135 millones. Otras empresas de construcción vertieron cifras similares.

Luego de casi terminado el proyecto, varios contratistas que han hecho trabajos similares, y entre ellos algunos que han trabajado en el Canal de Panamá (y en la antigua Comisión del Canal), dijeron que el precio estimado es de B/. 130 millones, eso con un margen de 20% de ganancia, que a nuestro juicio es alto por los montos que se manejan (15% es aceptable).

Oyendo al Contralor y cito: “nosotros en la Contraloría sí tenemos todos los precios de construcción en todo el territorio nacional”, lo que nos permite evaluar y determinar los sobre costos en los proyectos de construcción. ¿Señor contralor, no le parece que de un contrato de B/. 189 millones, una diferencia de B/. 70 millones es un súper sobre costo? ¿Han investigado esos costos contra otros de movimientos de tierra, rellenos y construcción de vías para así confirmar o desestimar estas acusaciones? ¿No será que hubo orden de la Presidencia para que este proyecto se ejecutara a toda costa?

En este proyecto hay tantas cosas que han causado sospechas, pero al parecer nada le pareció raro a la Contraloría, que ha hecho los pagos como si todo estuviera bien. Que casualidad que la misma constructora es la que maneja el criticado proyecto de la Autopista Panamá–Colón. Aclaro que las críticas de este otro proyecto tienen que ver con la forma cómo se adjudicó y las concesiones que el Gobierno le ha dado a la constructora.

Cuando anunciaron el proyecto de la cinta “súper coimera” lo vendieron como una solución vial y que a su vez tendría un gran parque para el pueblo. Esto ha sido un engaño, el pueblo se dará cuenta pronto. Para solucionar el caos que crearán al poner a funcionar este proyecto, se tendrá que gastar el triple de lo que aquí se ha invertido. Algo tan fácil de solucionar lo han complicado tanto y, peor aún, han gastado una fortuna.

Señor Colamarco comience a buscar sistemas de transporte gratuito que traiga a los residentes de la 24 de Diciembre, de Pacora, de San Miguelito, de Ciudad Radial, en fin, de muchos sectores a los que les será imposible llegar a ese gran parque que usted y el Presidente le hicieron a la gente más rica de Panamá.

Entre las cosas que se dice de este proyecto, está que las personas involucradas han recibido beneficios. Es necesario que se haga una investigación profunda, eso le tocará al nuevo gobierno, si cumple con sus promesas de poner en su lugar a los tramposos y criminales.

Si resulta que todo está bien y que allí no pasó nada, pues solo así se despejará la duda que este mismo gobierno se encargó de sembrar sobre este proyecto que hemos denominado la cinta “súper coimera”.

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Publicado el 28 de junio de 2009  en el diario La Prensa a quien damos todo el crédito que le corresponde.

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Un informe científico en duda

Las causas del  cambio climático se están conviertiendo en una controversia a nivel global con la participación creciente de expertos de primera línea que defienden los planteamientos de parte y parte.

Mientras esta controversia se acrecienta, al ciudadano común no le queda otra que tratar de  informarse  sobre la materia, estar al tanto del avance de la controversia e ir tomando las provisiones que a nivel personal o nacional  se ameriten.

Los esfuerzos que se hagan en este sentido, principalmente en la preservación del medio ambiente y la limitación de  las causas antropogénicas, aún no probadas,  del cambio climático,  no deben tener restricción alguna.

Recordemos el vasto ambiente de prevención que se estableció cuando se esperaban los efectos del virus del milenio a comienzos del siglo.  Entonces no se escatimaron recursos para prepararnos aunque al final, la catástrofe nunca  ocurrió.

Ocurrirá lo mismo en este caso?  No es mejor prevenir que lamentar?

Al leer el artículo que reseñamos a continuación, comprendemos mejor las magnitudes del problema y valoramos bien los planteamientos de la autora que descarta las causas de tipo antropogénico.  Sin embargo, nos quedamos sin expresar nuestra opinión hasta conocer  mayores elementos y tener  una mayor comprensión del tema.  Al igual que nosotros, esperamos que usted, amable lector, aproveche las ideas y planteamientos de todos los autores interesados en el tema,  vaya formando sus propias conclusiones y actuando en consecuencia.

Héctor Robles

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Un informe científico en duda


Por:  Ana Méndez

Luego del último informe del Grupo Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) se han levantado objeciones a las conclusiones a que llegaron 52 científicos en 2007.   La razón: el clima varía por procesos naturales tanto internos como externos y las teorías del IPCC se basan en modelos computacionales con precisión limitada que intentan simular la física atmosférica y oceánica.

En diciembre de 2008 la comisión medioambiental del Senado de EU elaboró una lista con 650 científicos que disentían del origen antropogénico de los cambios de temperatura de la Tierra. En marzo 2009 se añadieron 59 científicos de Japón, Italia, Reino Unido, República Checa, Canadá, Países Bajos y EU afiliados a la NASA, los departamentos de Defensa y Energía, las universidades de Princeton y Tulane, entre otras.

Los científicos japoneses están a la vanguardia del rechazo a las conclusiones del IPCC. Shigenori Maruyama, geólogo del Instituto de Tecnología de Tokio, del departamento de Ciencias de la Tierra y Planetarias, planteó la situación en el simposium de la Unión Japonesa de Geociencias en 2008, el resultado mostró que un 90% de los participantes no cree en el último informe de evaluación del IPCC.

Por Princeton University el Dr. Robert H. Austin, físico y autor de 170 artículos científicos, lamentó el estado de miedo sobre el calentamiento global y dijo en marzo pasado, ante la Comisión de Medio Ambiente y Obras Públicas del Senado, que “Es trágico que personas bien intencionadas sean víctimas, por motivos políticos, de un frenesí mundial acerca de un fenómeno que es estadísticamente discutible”.

Las palabras de Grant Miles, miembro de Atomic Energy Authority, del Reino Unido, fueron contundentes: “No hay pruebas fidedignas del actual calentamiento global excepcional pregonado por el IPCC, que ha dejado de comportarse como una organización de investigación científica seria”.

La controversia apenas se inicia. Los geólogos al hacer docencia sobre los orígenes terrenales y cíclicos del fenómeno no desacreditamos la labor de los ambientalistas en proteger la única morada que tenemos. Los geólogos junto a otros profesionales trabajamos con metas claras: ampliar el Canal, construir el metro, formar relevo generacional para satisfacer la demanda, desarrollar los proyectos de cobre y oro que beneficiarán tangiblemente las regiones de extrema pobreza, y colaborar con las entidades públicas y privadas para prevenir o reducir pérdidas humanas y económicas por desastres naturales (deslizamientos o inundaciones), que son necesidades prioritarias de Panamá antes de que polos se derritan y el mar suba en el año 2100.

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Publicado el 28 de junio de 2009  en el diario La Prensa a quien damos todo el crédito que le corresponde.