Carradine

Carradine

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MODESTO A. TUÑÓN F. – Periodista, Escritor  y Docente

* Bill no se lo esperaba. Había hecho gala del manejo de la katana (sable japonés) con su mejor alumna, ex novia y ahora enemiga, Beatriz Kiddo, pero en un descuido, ella le puso la punta de los dedos sobre el pecho y le aplicó la técnica de cinco puntos, aprendida del maestro Pai Mai. Bill supo lo que sucedería y ella se lo explicó. En unos segundos se empezó a desvanecer, producto de un masivo sangrado y cerró los ojos.

David Carradine, quien protagonizó a Bill en la cinta Kill Bill de Quentin Tarantino, murió en una forma extraña e irónica y no como en el enfrentamiento con el personaje de Kiddo (Uma Thurman) en la segunda parte de la serie fílmica, sino ahorcado en el closet de un hotel en Bangkok, mientras actuaba en otro filme. Dos muertes, una ficticia y otra real, pero ambas en extremo paradójicas y crueles.

Carradine (1935-2009) fue el mayor de cuatro hermanos (Bruce, Keith, Robert) casi todos actores, porque lo llevaban en la sangre por su padre John, quizás conocido desde su encarnación de vampiro en varias cintas, entre ellas La mansión de Drácula , pero que fue la figura principal en un conjunto de cintas del oeste o de papeles oscuros.

Carradine, el padre, además tuvo la oportunidad de protagonizar películas de directores como Otto Preminger, John Ford, Fritz Lang, Michael Curtis, Nicholas Ray, Cecil B. De Mille, Woody Allen, Martin Scorsese, Don Siegel, Elia Kazan o incluso Francis Ford Coppola. En algún momento, su hijo David se benefició de la fama paterna para integrar el elenco de varias producciones.

Desde 1964 David inició una carrera de actuación y alcanzó su fama con el papel del maestro y monje del Shaolin Kwai Chang Caine en la serie de televisión Kung Fu , que le encasilló en papeles como exponente de las artes marciales hasta en su última película A prueba de hombres , aquí fue un desalmado maestro de estas disciplinas orientales.

David Carradine no fue un actor de gran capacidad escénica; sin embargo su prolífica trayectoria le llevó a dirigir capítulos de la secuela de Kung Fu para televisión; dirigió también tres cintas You and me (1972), Mata Hari (1978), y Americana (1981).

Además escribió un libro, Espíritu del Shaolin, y al final de su vida se interesó por la filosofía oriental, las hierbas y los ejercicios.

La filmografía de este carismático actor no fue tan amplia como la de su padre, tampoco pudiera decirse que alcanzó mayor capacidad interpretativa que él; solo la cantidad de directores y cintas lo demuestra, pero fue mucho más conocido que su progenitor, a causa del éxito de la serie de televisión que supo utilizar su rostro de ojos de rasgos asiáticos.

El trabajo protagónico de David Carradine fue cíclico y quizás la invitación para actuar en el filme de Tarantino, le trajo la intensa actividad que desplegaba en los últimos años, luego de áridos momentos en su carrera.
Carradine quizás pase a la historia por el clásico papel del monje Shaolin con una flauta y un típico traje de cuero poco curtido y sus frases relacionadas con maestros que le orientaron en la serie y en algunas experiencias de su vida adulta.

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Publicado el 17 de junio de 2009 en el diario La Estrella de Panamá

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Petaquilla: cabildo y apoyo universitario

Petaquilla: cabildo y apoyo universitario

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JULIO YAO- Presidente de Serpaj-Panamá

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Luego de la represión del 26 de mayo al plantón que por 17 días mantuvieron las comunidades para evitar el acceso de las empresas mineras a sus instalaciones, el Comité pro Cierre de Mina Petaquilla decidió realizar un Cabildo Abierto, Asamblea Comunal o Consulta Ciudadana, el pasado domingo 7 de junio en la Casa del Pueblo de Coclesito.

Luego de escuchar a representantes y organizaciones de apoyo, se propusieron diversas acciones a seguir para continuar la lucha de No Violencia Activa (NOVA) contra los proyectos a cielo abierto, inconsultos, peligrosos, ilegales e inconstitucionales de Petaquilla Gold e Inmet Mining, aprobándose llevar la problemática ante el Consejo General Universitario que se realizaría al día siguiente.

Los dirigentes José del Carmen Yángüez, agricultor, y Tomás Garay, representante del Movimiento Rey Quibién, expusieron un rosario de quejas y explicaron cómo la actividad minera supone una violación grave de los derechos de los asentamientos humanos, a la vez que una destrucción ilegal del Corredor Biológico Mesoamericano.

Ya antes la Universidad de Panamá hubo iniciado una investigación en torno a la contaminación de las aguas que fue interrumpida, entre otras razones, por la acción agresiva de Petaquilla Gold. Ahora la Universidad en su conjunto compromete sus recursos humanos y otros equipos y elementos para desentrañar factores complejos que impactan de manera negativa en las comunidades aledañas, resaltando de esta manera el rol para el cual la Universidad fue creada hace 74 años por Harmodio Arias Madrid y Octavio Méndez Pereira: ser faro y conciencia crítica de la Nación.

Las comunidades colonenses, coclesanas y veragüenses —en extremo pobres, inaccesibles y desarticuladas— no pueden esperar menos de la Universidad, que por sobradas razones es la Universidad del pueblo.

La Universidad de Panamá ha sido importante factor de solución de grandes problemas nacionales. Citamos su accionar durante el debate de los llamados anteproyectos Robles-Johnson, cuando, desde la Escuela de Servicio Diplomático y Consular, se hicieron señalamientos certeros en torno a su inconveniencia para el país y cuando nuestra primera Casa de Estudios instauró una Comisión que estudió dichos anteproyectos en 1967 y decidió su rechazo.

El ejemplo universitario repercutió en la sociedad y fue solo entonces cuando el Colegio de Abogados integró una comisión de juristas notables que, haciendo lo propio, llegó a las mismas conclusiones que la Casa de Méndez Pereira.

Al acoger en su seno las aspiraciones de las comunidades de Petaquilla, el rector, Dr. Gustavo García de Paredes, retoma de manera oportuna una tradición patriótica y nacionalista de la Universidad de Panamá y, ante el gesto solidario, las comunidades de Petaquilla no pueden sino expresar su más profunda complacencia.

Panamá no debe tolerar la destrucción de nuestros recursos naturales ni seguir comprometido en un desarrollo insostenible que le priva de futuro a su pueblo.

Panamá no puede permitir que empresas nacionales y extranjeras envenenen nuestras aguas, impidiéndoles su acceso a las poblaciones que la requieren como inalienable condición de vida.

Panamá no puede aceptar que el afán de lucro prive sobre la vigencia de nuestras leyes y nuestra Constitución ni que volvamos a los días ingenuos de la Patria Boba. ¡Basta de mentiras!

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Publicado el 17 de junio de 2009 en el diario La Estrella de Panamá

Relaciones Públicas y Educación

Relaciones Públicas y Educación
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MARALICETH MELAMED – Analista de Información y Relaciones Públicas
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La propuesta de una educación holista para el siglo XXI es comprendida como una pedagogía de amor. Diversos expertos del tema han coincidido en que para mejorar la educación no se debe ver y trabajar como partes, sino como un sistema general de un todo, de modo que facilite la explicación y el comportamiento interrelacionado de la misma. El enfoque de amor universal de la nueva educación holista apremia en toda profesión.

En las Relaciones Públicas no dicta mucho esta necesidad, debido a la génesis de éste trabajo, los públicos (su comprensión, la empatía existente, la imagen?). Sin embargo, cuando se trabaja con comunicación es necesario decir, hacer y ser originalmente una persona, una persona de confianza y atrayente a los públicos (externo – internos). Es entonces donde la comunicación que se utilice a través de los conocimientos teóricos y prácticos de una enseñanza de varios años, y especializaciones, deben y tienen que desprenderse de todo interés propio y ejercerse con pasión en busca del bien común.

De allí que los valores éticos, morales, cívicos, profesionales marcan una diferencia en la formación del profesional. Todo lo que tocamos lo podemos cambiar para bien o para mal y siempre debemos estar consciente de ello.

Es interesante este enfoque holista de la nueva era de la educación, porque supone un conocimiento integral no solo de letras, de aprendizaje, sino de espíritu y de comprensión humanística.

La educación para este siglo debe transformar y motivar los procesos de vida con el prójimo, con quien nos relacionamos continuamente. El amor universal es constante y al igual que señala la premisa: “nunca se deja de aprender” , siempre podemos amar y poner pasión en lo que somos y hacemos. La enseñanza, entonces, no se visualiza como de “puro conocimiento” del “hacer” , sino del ser.

En Relaciones Públicas existe una constante: debe haber una concordancia con lo que se hace, se dice y se piensa. Para las Relaciones Públicas este enfoque señala un camino trazado que ya es conocido, pero muchas veces olvidado por la usurpación tradicional de los que ejercen la profesión actualmente, porque cuando se aprende un oficio y se siente, así mismo se aplica.

Publicado el 17 de junio de 2009 en el diario La Estrella de Panamá

Defensoría del Pueblo: promoción y educación de los Derechos Humanos

Defensoría del Pueblo: promoción y educación de los Derechos Humanos
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SHARON DÍAZ
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Por mandato legal, la Defensoría del Pueblo diseña y ejecuta políticas de promoción y educación en derechos humanos y en este sentido, dentro de los ejes temáticos que en la misma se distinguen, están los ciclos de capacitaciones que desarrolla esta institución, dirigidos a las unidades de la Policía Nacional que realizan labores de seguridad y custodia en los centros penales a nivel nacional.

Esta tarea la ha desarrollado la Defensoría del Pueblo desde el año 2003, a través de la Oficina Especial de Supervisión de los Derechos Humanos de las Personas Privadas de Libertad, resaltando en reiterados pronunciamientos la importancia que nuestro cuerpo de seguridad conozca, proteja y defienda integralmente los derechos humanos de todos los ciudadanos, incluidas las personas privadas de libertad.

Pese a lo anterior, en los registros de la Defensoría del Pueblo de Panamá se reconoce la admisión de un número importante de quejas contra unidades policiales, las cuales confirman las denuncias de malos tratos y tortura contra las personas privadas de libertad.

El abuso por parte de las unidades policiales y de custodios penitenciarios, constituye uno de los problemas que confrontan las personas privadas de libertad en centros penitenciarios y cárceles públicas de la República de Panamá, a través de tratos crueles inhumanos y degradantes, que además de constituir una violación del derecho a la vida y a la integridad personal, denigra la condición humana de las personas que se encuentran cumpliendo condenas o sujetas a la detención preventiva, así lo ha dejado manifiesto el Informe Especial de la Defensoría del Pueblo relativo a las denuncias sobre supuestos Actos de Tortura, Tratos Crueles, Inhumanos y Degradantes en los Centros Penitenciarios de Panamá de agosto de 2008.

Es por ello que la Defensoría del Pueblo en su Plan Operativo Anual en materia de promoción y educación en derechos humanos involucra, además de los monitoreos y visitas permanentes a los centros penales del país, las reuniones de coordinación y la emisión de Informes Especiales sobre el tema, la realización de ciclos de capacitación en Derechos Humanos y Procedimientos Penitenciarios, donde han participado aproximadamente más de 2,500 unidades policiales, a fin de incidir en un cambio de actitud por parte del recurso humano que custodia nuestros centros penales.

Establecer, mantener, proteger y promover una cultura de respeto a los derechos humanos en Panamá es la motivación de la Defensoría del Pueblo como ente constitucional encargado de velar por el respeto de los derechos humanos de los ciudadanos, así como de cada uno de los 165 funcionarios y funcionarias que laboran en esta noble institución.

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La autora es Coordinadora de la Oficina de Supervisión de los DD.HH. de las Personas Privadas de Libertad

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Publicado el 17 de junio de 2009 en el diario La Estrella de Panamá

Investigadores penales (II)

Investigadores penales (II)
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CARLOS AUGUSTO HERRERA- Abogado y docente universitario
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Este gobierno que agoniza decidió la eliminación de la Policía Técnica Judicial (PTJ), justificada por el fracaso en la lucha contra la ola de criminalidad que ahora se ha duplicado.

Ya venían con la idea de adaptar el nuevo Código Penal, de este modo nace la Ley 15 de 22 de mayo de 2007, con la que dicen que se agilizaba la instrucción sumarial en los procesos penales ordinarios y sobre adolescentes, más otras disposiciones.

Así desnaturalizamos la captura en flagrancia que, como prueba imperfecta, exige para completarse el concurso de otras actividades, pero la adición del artículo 2042-A del Código Judicial omite la previa ratificación ante el instructor en los informes de novedad, captura, investigación y afines, suscritos por la Fuerza Pública y la Policía Técnica Judicial, basta la debida firma de los captores al aprehender en flagrancia, al momento de valorar las pruebas.

Esto es un disparate procesal.

Esta misma apresurada Ley reformó el artículo 2143 del Código Judicial, que consiente la captura de cualquier sujeto dentro del territorio nacional, con el envío de oficio por cualquier medio tecnológico de comunicación con las firmas registradas previamente en los sitios o páginas electrónicas.

Pero el creador de estos dislates jurídicos expone su máxima creatividad en el artículo 2151, también del Código Judicial, con lo que se termina por desfigurar la flagrancia, al ordenar que se extienda el plazo de la aprehensión a cuarenta y ocho horas (48), en manos de la autoridad competente (fiscal), que con el agregado de veinticuatro (24) horas que permite el artículo 21 de la Constitución, que en el párrafo segundo establece que “El delincuente sorprendido in fragante puede ser aprehendido por cualquier persona y debe ser entregado inmediatamente a la autoridad” , y como la Policía no es autoridad jurisdiccional, hace ahora un gran total de tres días.

Esta tenebrosa creación procesal soporta como única intención la de agilizar los trámites, pero transfigura la esencia del procedimiento, todo para facilitar el trabajo de los capturadores que actúan a diestra y siniestra para tratar de combatir el crimen, pero de una manera equivocada.

Sentimos que están moliendo bagazo al tener presos, cuidarlos, alimentarlos, por simple sospecha. Tienen a los presos detenidos antes de investigar, cuando se debe investigar para detener después.

Era el artículo 2, numeral 2, de la anterior Ley de la PTJ el que ordenaba informar en veinticuatro (24) horas cualquier investigación iniciada al Ministerio Público, esto nunca se cumplió y se convirtió en foco de corrupción.

El artículo 3 de la derogada ley acusada ordenaba la entrega dentro de las veinticuatro (24) horas del expediente y sospechoso aprehendido en flagrancia; ocho días, si no estaba aprehendido, pero identificado y de dos meses prorrogables por igual término en el resto de las sumarias. Esto tampoco se cumplió, pero se habla de la ineficiencia de la Ley.

De nada sirve que se legisle si se aplican resabios, ilegalidades e ignorancias conscientes.

En la medida en que cambiaban a los directores crecían los nombramientos de a dedo de inspectores que se quedaban con la salida del jefe. Por eso el descontento y la subordinación de los que nada conocían de investigación, sobre los que tenían nociones. Continuará.

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Publicado el 17 de junio de 2009 en el diario La Estrella de Panamá.

El significado de escribir un libro

El significado de escribir un libro
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GUILLERMO A. COCHEZ  – Abogado, Educador  y Escritor

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El poeta Martí decía que “un hombre es completo cuando siembra un árbol, escribe un libro y tiene un hijo”. Fue ese el sentimiento experimentado cuando el 13 de mayo presenté en la Biblioteca Nacional “Las montañas si se mueven”, libro que consiste en una especie de biografía y que relata experiencias de primera mano, sobre todo de los aciagos años de la dictadura torrijista/norieguista.

Varios motivos impulsaron la preparación de estas vivencias. Mi esposa siempre me decía que por ser testigo primario de muchos hechos en años tan difíciles como aquellos, debía plasmarlos en un libro. Mis estudiantes en la universidad, que para el ’89 muchos solo tenían un par de años, desconocen casi todo lo que un grupo osado de panameños tuvimos que hacer para forjar la conciencia nacional e internacional necesaria para dar al traste con un régimen militar de más de 21 años, apoyado casi siempre por los norteamericanos y, con el cuento de los tratados canaleros, sostenido por gobiernos democráticos de América Latina y Europa.

Inicialmente pensé en recopilar los cientos de artículos que he escrito en todos los diarios nacionales y la docena fuera de nuestros lares. Me di cuenta de que el esfuerzo había que validarlo, pero con una narración de los aspectos más importantes de mi vida pública, como mis 42 años en la Democracia Cristiana, otros tantos como estudiante y profesor de la Universidad de Panamá, así como mi relación con los militares —incluso el propio Noriega—, con algunos de ellos ayudé a fraguar el fallido golpe del 16 de marzo de 1987. Mis nueve años en la Asamblea Legislativa y los 15 meses que serví como alcalde de la ciudad de Panamá dan fe de la mística con que los políticos socialcristianos trabajamos cuando llegamos a un puesto público.

Dedico capítulos a dos personajes diametralmente opuestos; José S. Laboa, nuncio apostólico en esos años duros del noriegato, y el banquero Rafael Arosemena, último gerente general del Banco Nacional durante la dictadura.

Anécdotas de una vida intensa como político, educador y comentarista radial, donde en uno de ellos leía la especie de correo que una dama que trabajaba en el banco con Arosemena me deslizaba cada mañana debajo de la puerta de mi oficina —a escasos metros del Nacional—. Todo lo que hacía el jefe, con quién se reunía, con quién hablaba por teléfono, era reportado a diario en RPC Radio, lo que originaba pesquisas que nunca fructificaron para agarrar a mi espía.

Anécdotas como ésa y muchas otras se encontrarán en el libro que pronto estará en las librerías panameñas y del que con ansias espero poder hacer una segunda edición agregando lo que se quedó en el tintero. Insto a todos los que vivieron esos años a compartir sus vivencias, como lo han hecho recientemente Chinchorro Carles, Ricardo Arias Calderón, Rosario A. de Galindo y Jorge R. Rosas, para que los panameños se den cuenta de todo lo que costó tener la democracia que tenemos hoy.

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Publicado el 17 de junio de 2009 en el diario la Estrella de Panamá

Inversiones depredadoras, ¿hasta cuándo?

Inversiones depredadoras, ¿hasta cuándo?
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Raúl Leis R. – Sociólogo, Escritor y Educador

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La noticia le la vuelta al mundo. Un millar de indígenas de la tribu brasileña tembé-ténêtéhar, habitantes de la reserva amazónica de Alto Río Guamá en el Estado de Pará, firmarán un contrato para la venta de créditos de dióxido de carbono por aproximadamente medio millón de dólares al año, que será distribuido entre ellos a través de bolsas familiares. Por esta suma (que habría que estimar si es la cantidad justa), los indígenas se comprometen a preservar la flora en un territorio de 280 mil hectáreas en su comarca, ubicada en la selva amazónica. Esta etnia sufre el hostigamiento de empresas madereras que operan en forma ilegal acabando con el bosque, pues sobornan a los aborígenes -aprovechando sus necesidades -para talar miles de árboles.

La propuesta viene de una empresa estadounidense, pero el modelo de gestión lo confeccionó la Universidad Federal de Pará. La empresa, al aportar este ingreso por cuidar la selva, quiere apoyar lo que los indígenas han hecho ancestralmente, ser los mejores guardianes de un enorme depósito natural de absorción de dióxido de carbono. Se estima que cada hectárea de la reserva capta 145 toneladas de dióxido de carbono, o sea un volumen total de unos 15 mil millones de toneladas de dióxido de carbono; una tercera parte de lo que captura la selva amazónica. Toda esa cantidad fuese liberada en la atmósfera terrestre agravaría significativamente el cambio climático. Súmese a esto el potencial medicinal subyacente en estas áreas de gran diversidad.

Este tipo de inversión articulada a lo ambiental, que habría que estudiarla a fondo, no es la que tenemos en Panamá. Por el contrario, lo que prevalece en este país es una visión extractivista, depredadora del ambiente y violatoria de los derechos humanos de la población rural e indígena, y esto sucede ante la indiferencia, inacción o complicidad de los gobiernos. Allí están las concesiones y explotaciones de minería metálica a cielo abierto, hidroeléctricas, ganadería extensiva, que amenazan fuentes de agua, bosques, el aire y los asentamientos humanos con el mejor estilo de un capitalismo salvaje (Condenado en varias encíclicas vaticanas). El que parece sólo moverse en base a una insaciable sed de ganancias, en menoscabo del necesario desarrollo sostenible. La pregunta es: ¿Hasta cuándo?

El Convenio 169 de la OIT es muy claro al establecer que los pueblos indígenas deberán tener el derecho de decidir sus propias prioridades en lo que atañe el proceso de desarrollo, en la medida en que éste afecte a sus vidas, creencias, instituciones y bienestar espiritual y a las tierras que ocupan o utilizan de alguna manera, y de controlar, en la medida de lo posible, su propio desarrollo económico, social y cultural.

Además, dichos pueblos deberán participar en la formulación, aplicación y evaluación de los planes y programas de desarrollo nacional y regional susceptibles de afectarles directamente. Los gobiernos deberán tomar medidas, en cooperación con los pueblos interesados, para proteger y preservar el medio ambiente de los territorios que habitan. ¿Cuándo lo haremos?

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Publicado el 17 de junio de 2009 en el diario el Panamá América