Retretes caninos

Retretes caninos

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Por:   MODESTO A. TUÑÓN F.- Periodista y docente universitario.

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Tan pronto traspone la puerta del edificio, Firulais, el perro de mi vecino, salta hacia la calle, templa la correa y con su enorme y corpulenta anatomía, hala a su amo, pues las urgencias fisiológicas han de ser resueltas a la brevedad.
El vecino da rienda suelta a las exigencias del can, que levanta la pata para mojar el primer árbol que encuentra y luego deja su cagarruta sobre la acera y sin que alguien se ocupe de recogerlas, se aleja contento por vaciar el intestino a la vera de la calle.
En otro apartamento del edificio, una vecina exhibe sus tres French Poodles y los saca con sendas cadenas que parecen apropiadas para tirar de un trineo. Cada uno jugueteará y también dejará sus despojos por doquier. Los transeúntes al caminar por ese boulevard, deben sortear la cantidad de caca perruna dejada sobre el suelo de la urbanización.
¿Constituirá este tapiz hecho de desechos sobre la acera un problema de sanidad urbana? Recordemos que los grandes problemas de salud pública por lo general se iniciaron con algún descuido doméstico. Las pestes europeas, las fiebres bubónicas, el VIH surgieron de simples descuidos que encontraron un ambiente propicio en las condiciones higiénicas mal atendidas a su debido momento.
Las disposiciones municipales que se ocupan del tema, como los decretos 526 de 26 de junio de 1990, el 614 de 31 de julio de 1990 y la Resolución del Ministerio de Salud, número 022 de 28 de enero de 2000, coinciden en establecer medidas para velar por la salud de las personas tanto quienes tienen animales como los demás y hacen hincapié en el aseo permanente para “evitar acumulaciones de desperdicios y malos olores”.
Además se resalta que todo perro que esté en casa donde residan otros inquilinos, debe mantenerse amarrado o atado y cuando se saque a hacer sus necesidades, debe ser llevado a “sitios apartados”. No se dice en ningún lado que puede evacuar sus intestinos en las aceras, sobre el césped, calles o parques urbanos.
Es algo que al parecer pasan por alto sus desconsiderados dueños.
En algunos casos se tiene la costumbre de lavar el piso de donde vive el can y extraer esas aguas hacia el estacionamiento u otros sectores del edificio, donde queda un olor desagradable impregnado en el suelo o esparcido en el aire para el resto de los inquilinos y visitantes.
Aunque ninguna medida establece la obligatoriedad de recoger despojos, los dueños de estas especies deberían salir de sus casas con una pala, una bolsa o un envase para retirar el oloroso resultado de la digestión canina. En otros países, es una regla impedir que estas deposiciones queden en la vía pública.
Es hora de que las autoridades concernidas se ocupen de fijar en la normativa, la necesidad de recoger la caca de los perros antes que esta creciente costumbre del paseo de mascotas se convierta en un terrible problema de salud urbana.
Firulais tendrá que adecuar sus necesidades a los espacios caseros o su dueño, comprar un guante, una pala y un cubo para pasear a su animal.
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Publicado el 3 de junio de 2009 en el diario La Estrella de Panamá.

La aurora del cambio..

La aurora del cambio

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Por BERTILO MEJÍA ORTEGA – Ex Legislador, Educador, Escritor

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A estas alturas hay muchos escépticos con el prometido cambio de la fórmula Martinelli-Varela. Pero aún —considero— es muy prematuro para juzgar los actos de un gobierno que no ha empezado. Hay que darle un compás de espera a los nuevos funcionarios para ver si sus proyecciones se orientan hacia un nuevo orden de cosas, o si, por el contrario, resultan ser “más de lo mismo”. En todo caso, tiempo habrá para orientar, fiscalizar y exigir que los actos de gobierno respondan a los anhelos y esperanzas de quienes impedimos la continuidad del PRD en el poder.
No obstante ello, hay algunas señales del gobierno entrante que asoman de manera positiva. No haberle entregado la conducción del Ministerio de Educación a ningún títere de partidos políticos constituye un paso trascendental para un sector que, en gobiernos anteriores, ha sido utilizado como botín político para complacer insaciables apetitos personales y de grupos.
En la última década no bien se había instalado el titular cuando las órdenes de destituciones, hasta sin providencia, hacían rodar cabezas. Se iban los servidores de “libre nombramiento y remoción” con toda su experiencia, pero también trabajadores manuales y secretarias, muchos con décadas al servicio de una institución que la politiquería convertía en hostil y desagradecida.
La ministra designada, y el viceministro Halman, sin duda, no le han dado prioridad a los listados de peticiones partidistas. Este es el momento de una responsable preparatoria para poner en orden un ministerio lacerado por intereses ajenos a los que debieran inspirar la formación integral de la juventud panameña. Por ello atraen confianza y afianzan esperanzas en una labor que trascienda el ámbito escolar.
A ese inmenso trabajo todos los panameños debemos ofrecerle, total y absoluto respaldo, sin cálculos personales y sin ningún otro interés que no sea el rescate de un sistema educativo digno del presente y del futuro de nuestro país.
Tenemos la obligación moral de dotar a la niñez y a la juventud panameña de infraestructuras que no constituyan una amenaza para su salud y seguridad personal; equipar los laboratorios con los insumos indispensables; nombramientos de docentes a tiempo, y a través de concursos por méritos personales y académicos. Asignación de presupuestos que coadyuven a elevar la calidad y equidad de la educación.
El cambio en el sistema también debe contemplar la armonización con los gremios docentes, porque la confrontación con éstos no ha dado los mejores resultados. A los dirigentes gremiales corresponde asumir una postura consecuente con la necesidad inaplazable de superar la enorme crisis que afecta al sector educativo.
Respaldemos una acción nacional que requiere de ajustes curriculares consecuentes con la realidad actual; elaboración de un perfil del docente que promueva una formación profesional por vocación; el cese de vigencias expiradas; ordenamiento de la llamada “asignación de funciones”; nombramiento de supervisores de primaria y secundaria; legalización de directores “asignados” y la total despolitización político partidista de la cartera educativa.
El binomio Molinar-Halman, bien lo puede lograr, para que en una nueva era, y para siempre, el Ministerio de Educación lo sea y parezca.
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Publicado el 3 de junio de 2009 en el diario La Estrella de Panamá.

Labor legislativa impostergable

Labor legislativa impostergable

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Por:  DONATILO BALLESTEROS S. – Abogado, escritor

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La aplanadora legislativa de que disfrutó la administración del PRD por ocho años, desde que el entonces secretario creó el Pacto Meta en Penonomé, les permitió aprobar el CEMIS, que aún registra actuaciones judiciales comprometidas con la corrupción en su aprobación. Asimismo cuando el secretario de ese partido fue investido como presidente de la República, se inició una modalidad en el método y forma de legislar, renunciando la facultad legislativa y dejando esa iniciativa en manos del Ejecutivo.  La línea se impuso hasta el final y la compensación con prebendas y beneficios inmerecidos, se percibe generalizada.
Como una muestra de supremacía en votos y del irresponsable uso de tal ventaja, se modificaron leyes que merecían mejor elaboración, pero se les introdujo reformas de corte partidario. Por ejemplo, se autoriza el ingreso a la Carrera Administrativa de personal sin méritos ni concurso, teniendo como único sustento la permanencia dos años en el cargo. Tal irresponsabilidad es otra muestra de la ineficacia del costoso hemiciclo legislativo.
Como aldabonazo final, pretendieron cobrar dos meses de supuesto salario, a lo que no tenían derecho. Ellos mismos aprobaron la disminución de su período de sesiones, y todo salario corresponde a servicios prestados. Frente a la ira popular, retiraron el artículo, pero introdujeron en el Reglamento del Legislativo, modificaciones que selectivamente proveen seguridad a ex presidentes de la Asamblea.
Desde el inicio del primer período legislativo en julio próximo, es impostergable anular por vía de derogatoria todas éstas atrocidades y dejar paso expedito a toda investigación sobre corrupción, malversación de fondos, abuso del poder y otros delitos que seguramente deben ser investigados. Ningún ex funcionario y los de cargos de elección popular menos, deben ser protegidos por el Estado.

Cada cual debe asumir los gastos que su seguridad demande. Ojalá que a la nueva administración no le tiemble la mano y que desde el inicio dé muestras de que la corrupción, el abuso y la dilapidación de fondos públicos ha cesado.
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Publicado el 3 de junio de 2009 en el diario La Estrella de Panamá.

El colosal impacto del Museo de la Biodiversidad

El colosal impacto del Museo de la Biodiversidad

Por

JAIME FIGUEROA NAVARRO – Especialista en Turismo, Escritor..

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El renombre del inédito Museo de la Biodiversidad que servirá a partir del año próximo como icono citadino, rebasa la original arquitectura de su genial creador, el mundialmente laureado Frank Gehry. Reemplazará esta exhibición al Museo Guggenheim de Bilbao, España, como el mausoleo de mayor importancia en la obra creativa de Gehry. Si se le atribuye al Guggenheim el incremento en turismo en Bilbao de 500% desde su inauguración en 1997, imagínense, de ser bien administrado, el impacto del Museo de Biodiversidad en nuestro turismo.
Este panteón proyectará el claro mensaje que hace de Panamá ejemplo único en la historia del globo terráqueo. Y es que a raíz del nacimiento geológico del istmo se hace posible el desenvolvimiento de la civilización humana. El desplazamiento de las placas tectónicas del planeta crea una colisión hace aproximadamente tres millones de años surgiendo Panamá de los océanos como punto de unión entre Norte y Sudamérica.
Esa barrera natural entre el Pacífico y el Atlántico no sólo hace de Panamá un puente natural dotado de una riqueza única en el mundo, sino que también produce el calentamiento de las aguas en los océanos, haciendo así posible el desenvolvimiento del homo sapiens y la evolución de la civilización humana hace 8,000 años, desde su lucha por la supervivencia hasta el desarrollo de sociedades complejas. Pensar que nuestro terruño es responsable por todo ello nos lleva, en términos turísticos, inconmensurablemente muchísimo más allá de nuestro Canal. La importancia del istmo, transmitida en esta obra, se transfigura en algo monumental en la historia de la humanidad que habrá que explotar como uno de los puntos de obligada visita de mayor relevancia en el mundo.
Titánica tarea tienen nuestras autoridades de turismo en mercadear la apertura del museo. Afortunadamente contamos con el tiempo necesario para una sesuda planeación que permita que se convierta en un evento que sobrepase en importancia a la inauguración del Canal el 15 de agosto de 1914. Sin dudas, en la larga lista de personalidades invitadas se debe incluir a personas de la talla de Al Gore, ex vicepresidente de EUA y zar del nuevo movimiento ecológico mundial, al igual que a los más distinguidos científicos de los centros de enseñanza superiores de mayor prestigio, que óptimamente deberían complementar sus viajes con la inauguración de centros de apoyo a sus actividades en nuestra Ciudad del Saber.
Ojalá se hagan las cosas bien. El desarrollo positivo de eventos de esta naturaleza conllevan un efecto dominó en turismo, creando mayor conciencia entre inversionistas foráneos y abriendo a Panamá a una comercialización que ningún otro país de la región puede igualar. El efecto en el turismo es obvio. El nuevo museo se convertirá en el mayor atractivo regional, exponiendo aun más las virtudes de nuestro país como el destino turístico de mayor potencial en nuestra América.
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Publicado el 3 de junio de 2009 en el diario La Estrella de Panamá.

La prueba sumaria

La prueba sumaria

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Por CARLOS AUGUSTO HERRERA – Abogado, Docente universitario, Escritor…

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Cuando escucho a colegas comentar sobre el nuevo sistema procesal me embargo de un efímero entusiasmo. Esta pegajosa emoción dura apenas unos segundos frente al inmediato raciocinio, que me devuelve a la rústica realidad de un tirón, seguro que en la sábana no está la fiebre. En nuestro haber, nos falta voluntad para conciliar algunas normas procesales, seleccionarlas, interpretarlas, aplicarlas y cumplirlas, con esto bosquejamos el camino para reconciliarnos, seguros de que cumplimos con el debido proceso.
Vamos con la prueba en las demandas contra los funcionarios públicos, que han provocado tantos comentarios por su archivo, a falta de las pruebas sumarias, junto con la acción, en cada querella o denuncia contra cualquier funcionario público.
Artículo 2467. El que promueva querella por delito o denuncia de la clase a que se refiere el Artículo 2464, deberá acompañar la prueba sumaria de su relato.
En caso contrario o si tal prueba no constara por otro medio cualquiera, se ordenará su archivo.
Para efectos de este Artículo se entiende por prueba sumaria cualquier medio probatorio que acredite el hecho punible atribuido.
Tenemos que reconocer que en la costumbre tribunalicia, las autoridades competentes nada más leen la oración del primer párrafo de los tres que contiene, para de inmediato aplicar el gravamen del archivo del expediente, si se presenta la querella o denuncia sin las pruebas adjuntas.
¿Qué nos trató de decir el legislador con este segundo párrafo de la norma que estudiamos? En caso contrario o si tal prueba no constara por otro medio cualquiera, se ordenará su archivo.
¿Qué será otro medio cualquiera como constancia de la prueba? Lo cierto es que si una persona acusa a un funcionario por un delito, debe acreditar con pruebas lo que sostiene, pero si observamos las dos primeras reglas que están inmersas en la norma, la segunda excluye a la primera.
Hay otros medios por los que se pueden probar los cargos que la misma pauta define como “otro medio cualquiera” , lo que nos quiere decir que el instructor, tiene la obligación de agotar la vía, tal y como lo contempla la primera frase del artículo 1941, también del Código Judicial: “El objeto del proceso penal es investigar los delitos”.
Esto significa que lo primero que debemos acreditar es la existencia del delito y para ello hay que practicar pruebas.
Todos los que coparticipamos en estos ajetreos sabemos que el artículo 1992 de nuestro Código de procedimiento ordena al Ministerio Público a investigar cualquier delito, excepto que para ello se exija querella. La tercera regla de la pauta, solamente define lo que es una prueba sumaria.
Con este breve análisis nos colocamos en una cómoda posición para concluir que no hay que eliminar la previa prueba en los proceso contra los funcionarios públicos, simplemente hay que aplicar la norma con la debida interpretación.
Todo esto asusta, porque el encono movió la rueda de las promesas en campaña, lo que puede dar pie a una reforma que a mi juicio es inútil.
Seguro que en el espíritu del legislador aquella vez se debió preocupar por las dos partes en un litigio, y el desfavorecido por la ley, le queda más cerca para desquitarse con el que lo condenó.
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Publicado el 3 de junio de 2009 en el diario La Estrella de Panamá.

Faltan policías, en la lucha contra el crimen

Faltan policías, en la lucha contra el crimen

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06-03-2009 | Por  DAVID A. OCALAGAN B.- Ingeniero, Escritor

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Una de las prioridades de las nuevas autoridades de seguridad pública debe ser mostrar la presencia policial durante las 24 horas del día, de los agentes de seguridad pública en sus reales funciones y responsabilidades ciudadanas, esa es una de las mayores necesidades que espera la población que sea resuelvan efectivamente.
Comprendemos que no puede haber un policía para cada ciudadano, calle, edificio, local comercial o residencia. Sin embargo, no aceptamos la ausencia prácticamente total durante el día de la presencia de un agente del orden público en la protección de la seguridad ciudadana, siendo esta ciudad tan pequeña y el país de igual tamaño, que la tecnología no puede reemplazar.
Estamos convencidos de que si se realiza una auditoría integral a la Dirección de Recursos Humanos de todos los estamentos de seguridad pública nos sobrarán policías para cubrir la problemática que existe entre demanda y oferta de policías, para custodiar y reprimir el crimen en el país.
Tenemos la impresión por lo que observamos diariamente, que existe gran cantidad de funcionarios de seguridad pública, asignados a funciones lejos de su responsabilidad, como es: Custodia de funcionarios públicos y sus residencias, custodio de ex funcionarios, que no tienen ninguna amenaza real justificada, asignación a custodio de empresas y comercios particulares, funcionarios de policías en funciones de oficiales de tránsito “poneboletas” únicamente, cuando ya existe una Dirección de Operaciones, con esas funciones, de la Autoridad del Tránsito Terrestre, custodios de cárceles, cuando ya existen custodios del propio Sistema Penitenciario en esa funciones y una gran cantidad de policías en funciones administrativas, sin justificación de seguridad ciudadana.
Los funcionarios de policía son una gran piñata, en alguna medida, por algunos privilegiados del gobierno de turno, que cuentan con estos servicios personales gratuitos, por derecho electoral, sin importarles lo que vive la mayoría de la población.
Cambio, esperamos que esta mayor demanda de seguridad ciudadana sea comprendida en su justa dimensión, más allá de la represión al crimen, porque la justicia social, pasa; porque la seguridad ciudadana también sea igual para todos y no sólo para quienes asumen un cargo público, su familia, amigos e intereses político-comerciales.
La población espera que la mayoría de los policías trabaje para la colectividad, que haga prevención al crimen, como objetivo principal de esta lucha, no sólo lo reprima cuando el daño social y particular ya está hecho, porque la ciudadanía está cansada de enterrar sus familiares o de mantenerlos lesionados de por vida y de perder su pequeños logros económicos, porque no tienen seguros y luego los funcionarios de Policía les presentan a los autores del crimen, que la justicia no puede castigar.

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Publicado el 3 de junio de 2009 en el diario La Estrella de Panamá.

Somos personas y no instrumentos

Somos personas y no instrumentos
Por
Raúl Leis R. – Sociologo, Educador y Escritor
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El 6 de junio de 1966, varios días después del asesinato de Juan Navas por parte del gobierno, la Guardia Nacional reprimió al pueblo colonense y sumó tres personas más al martirilogio. El 9 de junio de 1971, los militares secuestraron al Padre Héctor Gallego en la comunidad campesina de Santa Fe. En los dos hechos, uno urbano y el otro rural, uno en un gobierno civil y el otro en uno militar; evidenciaron el desprecio a los derechos humanos y el embate de la fuerza bruta contra las ideas de justicia y libertad.

Hablemos un poco de Héctor. En un seminario realizado en las montañas de Veraguas, anoté algunas de las ideas del dialogo de los campesinos y el padre Héctor Gallego, sólo semanas antes de la desaparición del sacerdote.

Cito: “El objetivo de nuestra lucha es el concienciar a las personas para que reconozcan sus derechos. Nosotros los campesinos, debemos ser conscientes para así ayudar a otros también a serlo. Debemos usar el diálogo para concienciar, así cambiar la situación y la mentalidad del hombre y la mujer”. Se preguntaban cuál era la razón para proponerse esa concienciación. Y expresaban: “Porque sentimos la necesidad en que vivimos. Para que haya un cambio en la sociedad, y las personas puedan vivir como seres humanos. Porque hemos considerado los problemas y vemos la necesidad que se terminen los atropellos, para ayudar a que nos desarrollemos como personas humanas. El hombre y la mujer son personas y no instrumentos, y la sociedad actual no nos permite desarrollarnos plenamente. ¿Para qué cambiar esa mentalidad? Para llegar a una sociedad justa que considere a la persona humana por lo que es y no por lo que tiene. Donde el dinero sea un medio y no un fin. Necesitamos que se reconozcan nuestros derechos y luchar contra las injusticias, que se reconozcan nuestros valores y la igualdad entre los hombres”.

Para los campesinos y Héctor, ¿qué era el dinero en la sociedad de hoy?: “Es un fin, el dios dinero se usa para esclavizar y humillar, y nos somete. ¿Qué debería ser el dinero? Un medio para desarrollarnos como persona y no para explotarnos, un medio para vivir dignamente”. ¿Cómo concienciar, en qué forma?: “Dialogando cuando se presentan oportunidades para que se reconozcan nuestros derechos. Conocer y analizar la situación actual y sus causas. Ver cómo quisiéramos que fuese. Hacer un plan de acción. Evaluar nuestra acción”.

Estas reflexiones se gestaron asumiendo el compromiso liberador con el evangelio y todos los avances de dignificación humana, que chocaban con la cruda realidad campesina.

Por estas ideas murió Héctor Gallego, pues era portador de una propuesta humanizadora de inspiración cristiana, humanista e incluyente, sólo viable a través de un profundo compromiso con la gente pobre del campo. Eso le costó la vida. Fue visto como un peligro para los intereses creados. Su desaparición generó consecuencias de diversos tipos, pero el mensaje que encarnó está vivo en muchas ideas, propuestas y compromisos. No lo olvidemos.

Publicado el 3 de junio de 2009 en el diario el Panamá América

Reformas a la ley de la abogacía

Reformas a la ley de la abogacía
Por:
Jorge Zúñiga Sánchez – Abogado, Docente, Escritor..
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El proyecto de ley que “Regula la Profesión de Abogado”, entró a primer debate en la Asamblea Nacional, enfrentando recia oposición de estudiantes y abogados. La confusa redacción con la que el CNA se asegura el control privativo del ejercicio de la abogacía, la acreditación académica como nuevo requisito para alcanzar la idoneidad profesional, y la posibilidad de que letrados extranjeros ejerzan en nuestro país, son sólo algunos de los puntos conflictivos con los que esa ambiciosa iniciativa se asegura el naufragio en las tempestuosas aguas del Legislativo.

Se discute si las universidades privadas en Panamá lanzan al mercado laboral un profesional del derecho con una adecuada formación académica, pero por respeto a la “libertad empresarial” no se nos ocurriría demandar con energía la clausura del negocio de la enseñanza superior.

Muchos de los remedios propuestos en el proyecto persiguen un propósito reparador, a través del fortalecimiento de la relación privada “cliente-abogado”, colocando el engrandecimiento de la profesión de la abogacía en posición accesoria, y lo que es peor, se excluye de la temática por regular los intereses del abogado que labora al servicio del Estado. Preocupa este vacío, por llamarle de alguna forma a esa deliberada omisión, pues a pesar de que en democracia la importancia de los abogados del sector público está fuera de discusión, carecemos de una adecuada protección jurídica en los temas laboral y económico, área en el que el proyecto comentado es pródigo con los intereses del abogado del sector privado.

Participamos del interés por su sobrada justeza, en que exista una tarifa de honorarios profesionales aplicable a la práctica privada, pero deploramos que la equiparación salarial de los abogados oficiales, no le inspire una sola línea dentro del proyecto. Pasa lo mismo con el tema de la estabilidad laboral, pues, a diferencia de los médicos y educadores, la continuidad en los puestos públicos dependen de los vaivenes de la política electoral. Tengo que admitir que forcé la oportunidad de expresar estas opiniones ante los directivos del CNA; sin embargo, opino que las reivindicaciones de los abogados públicos no se abordaron para evitar fricciones con los gobernantes y la escasa capacidad de convocatoria a la lucha de la dirigencia abogadil.

Publicado el 3 de junio de 2009 en el diario el Panamá América

El pueblo le creyó a él

El pueblo le creyó a él
Por
Manuel E. Barberena R. – Periodista
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Y le dio su aval, por su magnitud, significativo. Atrás quedó el tiempo de la retórica sofocante con sus técnicas de persuadir, conmover y deleitar, sobre las bases de la impresión, la asociación y la repetición. Los actores teatrales se desempeñaron como si el triunfo ya fuera de ellos y la propaganda hizo su trabajo envolvente.

La conquista del poder con artificios es el más peligroso riesgo de los gobiernos, si en la práctica los proyectos carecen de un fondo de realidad. El segundo gran riesgo es perder la confianza ganada. Si la pierden, el gobernante no regresa, y a veces, tampoco el partido regresa al poder.

Ahora se acerca el tiempo de poner a prueba las propuestas. En cuánto tiempo, de qué manera, y en qué medida se empezará a ver la aurora prometida.

El plan de cambio Martinelli parece ser un experimento atrevido con las características de una revolución pacífica capitalista-socialista, de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba, en dos corrientes contrarias que se encuentran en un punto que llamaremos bienestar social con crecimiento económico, pues sin éste, ninguna transformación social positiva es factible; pero, al propio tiempo, tiene que estar presente lo más vital de este proceso:

Dondequiera que se ha intentado un cambio social con probabilidad de éxito, el cambio de hábitos y actitudes en el pueblo ha sido necesario. Las revoluciones humanas con cambios pacíficos sólo las hacen los pueblos con transformaciones culturales. Deseamos que así suceda.

La inversión en salud es una prioridad de primer orden y debe comenzar con una reforma nutricional, principalmente en las clases populares que no saben alimentarse. “Una buena mesa evita enfermedades”; y dijo también el sabio y médico José Renán Esquivel: “Salud igual para todos”. No hablaba de comida cara, sino de nutrición balanceada. Menos enfermos significan ahorro en hospitales, medicinas, más rendimiento en la escolaridad, en el trabajo.

Ya dije que para el cambio social es necesaria la contribución del pueblo con cambios planificados sostenidos: Educadores idóneos, estudiantes dedicados, juventud con memoria histórica y consciente de su responsabilidad generacional, trabajadores productivos, servidores públicos probos y eficientes, ministerio público y poder judicial con manos limpias.

Queremos un presidente que sea él el que mande, y el que más sirva; que el panameño no lo sea por un hecho circunstancial, sino que se sienta parte de un cuerpo social cuyos intereses son los mismos suyos.

La partidocracia es lo más funesto en el devenir político. ¿De dónde proviene la recuperación con plusvalía de las inversiones de los donantes de las campañas? Dijo don Lolo Silvera en una de sus geniales caricaturas: El tigre nunca se vuelve vegetariano.

Publicado el 3 de junio de 2009 en el diario el Panamá América

La Defensoría del Pueblo

La Defensoría del Pueblo
Por
Gabriel D’Annunzio Rosanía Villaverde – Abogado, Locutor, Escritor..
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Cuando me apercibo por los medios de comunicación sobre la posibilidad de que la Defensoría sea eliminada, so pretexto de que es un ente inoperante y nido de botellas, no me queda otra cosa que preocuparme, y más porque muchos de sus detractores, aunque bien intencionados, tal vez no entienden el significado y alcance reales de la promoción y defensa de los derechos humanos.

La Defensoría del Pueblo fue creada por la Ley No. 7 de 1997, luego elevada a rango constitucional mediante el Acto Constitucional de 2004, como una institución dedicada a promover, proteger y defender el respeto a los derechos humanos, investigando, supervisando y denunciando actos, hechos u omisiones por parte de la Administración Pública o de concesionarios de servicios públicos.

Desde su nacimiento, la Defensoría ha sufrido toda clase de ataques y reveses, entre los que puedo mencionar el fallo de 12 de febrero de 1998 y el del 9 de agosto de 2000 de la Corte Suprema de Justicia, que por la vía de la inconstitucionalidad, decidió dejar a esta institución sin facultades para investigar las violaciones de los derechos humanos del Órgano Judicial, el Ministerio Público y el Tribunal Electoral, y sin facultades para mantener año tras año un presupuesto estable. Detrás de este accionar estuvieron vinculados los poderes fácticos del momento.

Los medios de comunicación social, los foros y en la Asamblea Legislativa, en los que participé como estudiante de Derecho, activista de derechos humanos y ciudadano, en pro de la creación de la oficina del ombudsman, fueron cajas de resonancia y/o testigos de la negligencia y desinterés del gobierno de entonces por dotar al país de un instrumento eficaz que sirviese de válvula de escape para la gran demanda de justicia de los habitantes de la patria. Sin embargo, no puedo pasar por alto que ciertas ONG’s, la ONU, la UNESCO y otros, interesados en la defensa de los derechos humanos, gracias a sus mejores ideas y respaldo, lograron que la Defensoría del Pueblo fuese una realidad.

Después de creada y designado su primer titular, la Defensoría estuvo sumida al letargo por parte del gobierno de turno de la dotación suficiente de recursos para su formal despegue. No puedo olvidar la garra y entrega del primer defensor que hizo posible, junto a su equipo de trabajo, del que yo formé parte, que esta institución se colocara en las “páginas amarillas” y que no quedase como una institución “genuflexa” más, aunque las presiones y conjuras no se hicieron esperar. Con todo, la Defensoría ha podido sobrevivir, y considero que lo seguirá haciendo con la ayuda de Dios.

Ahora bien, cada defensor ha tenido su estilo, aunque debo decir que las administraciones posteriores a la del primer defensor han sido un poco “sin comentarios”. Lo cierto es que mi persona, en varias ocasiones, como activista de derechos humanos, abogado, funcionario de la Defensoría, aspirante a Defensor y ciudadano, he hecho recomendaciones sobre lo que se debe hacer.

No estoy de acuerdo en la eliminación de la Defensoría, ni en que se le restrinjan sus facultades, sino más bien en reestructurarla en el sentido en que se convierta en el ente rector del derecho de petición y del instituto de defensoría de oficio, y que tenga la facultad de conducir, arrestar y destituir a los funcionarios violadores de los derechos humanos.

Publicado el 3 de junio de 2009 en el diario el Panamá América

Derechos humanos y ciudadanía

Derechos humanos y ciudadanía
Por
Pedro Sitton Ureta – Abogado, Catedrático, Escritor..

En varios sentidos, nuestro ordenamiento constitucional está de espaldas al sistema interamericano de derechos humanos, y este hecho conlleva a la conculcación de las libertades publicas y las sitúan a merced de actuaciones abusivas de los órganos constituidos del Estado; y, por ello, la ciudadanía no puede seguir aceptando mansamente la aplicación de normas jurídicas ya sean de rango constitucional y legal que sean anacrónicas o aberrantes y que atenten contra el legítimo ejercicio de los derechos fundamentales.

Aquel aforismo de que “dura es la ley, pero es la ley”, debe dar paso a una cultura de derechos humanos en democracia por parte de jueces, abogados y académicos, que permita iniciar los ajustes jurisprudenciales para cambiar una mentalidad jurídica enseñada en nuestras universidades y que ha prevalecido dentro del foro nacional por espacio de más de 106 años, ya que debemos empezar a entender que existen fronteras jurídicas más allá de las nuestras y que deben ser entendidas plenamente, pues, de lo contrario, devienen en violaciones a los convenios internacionales que nuestro país ha ratificado.

Después de las sentencias emitidas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en que se han condenado al Estado panameño, quién podría seguir afirmando que las sentencias de la Corte Suprema de Justicia son “finales y definitivas” como le he escuchado a juristas, incluyendo a magistrados de nuestro más alto tribunal de justicia, y que a todos luces empiezan a ser ripios constitucionales.

Esas y otras cuestiones dentro del ordenamiento público internacional son esenciales para que exista un adecuado Estado de derecho en donde se comprenda a plenitud que el ejercicio pleno de las garantías fundamentales son cuestiones necesarias que rebasan nuestras fronteras jurídicas y que las mismas no pueden ser coartadas bajo ningún concepto meramente localista que va a contrapelo de las tendencias internacionales actuales.

En una sociedad democrática, el valor jurídico de los convenios de derechos humanos no pueden ser menospreciado por miopías legales que son producto del oportunismo político por parte de seudos juristas desconocedores de los más elementales principios del derecho internacional; ya que esos tratados deben ser interpretado en “la forma más amplia viable, puesto que deben ser considerados como una forma de hacer valer en la mayor dimensión posible al ciudadano frente a sus autoridades nacionales”, como ha sido sentenciado en la jurisprudencia emitida por los tribunales internacionales de derechos humanos.

De lo contrario, qué sentido tuviese lo normado en el artículo 4 de nuestra Constitución, que establece que Panamá acata las normas de derecho internacional; o la doctrina reconocida por la Corte Suprema sobre el Bloque de Constitucionalidad; y más concretamente, la jurisprudencia emanada por ese alto tribunal de justicia sobre la aplicación directa en nuestro ordenamiento jurídico de los tratados de derechos humanos.

Publicado el 3 de junio de 2009 en el diario el Panamá América

Valores cívicos y morales

Valores cívicos y morales
Por
Marisín Villalaz de Arias – Medico, Escritora

No se trata de un tema etéreo, está en nuestro diario bregar y en la mente de cada panameño como primordial en los tiempos que vivimos. No es cuestión de hablar sobre lo que teníamos antes y lo actual; se trata de actualizar lo que hemos venido disminuyendo y, tal vez, soslayando en los hogares y centros educativos, porque si no los enseñamos en estos dos lugares, los niños crecerán huérfanos del conocimiento de los mismos. Así es; la importancia de revivir la enseñanza de los valores debe estar por encima de toda materia educativa.

¿Cómo puede alguien que trabaja en el gobierno dejar de recibir coima por un trabajo que ya se le paga, si cuando era niña vio en su casa a sus padres traer de las oficinas los lápices y cuanto elemento de oficina necesitaban en casa? Árbol que crece torcido, nunca sus ramas endereza.

Es así que el Club Rotario de Panamá, a través de su comisión Pro Valores Cívicos y Morales, ha desplegado una serie de actividades para enfatizar en los mismos y tratar de que más niños y educadores los aprendan y los enseñen. Nuestra próxima será una caminata que realizaremos el domingo 7 de junio para exaltar la Honestidad, el Respeto y la Responsabilidad, y que saldrá de ATLAPA a las ocho de la mañana hacia el antiguo parque de Golf en San Francisco. Hacemos un llamado a la comunidad para que nos acompañe en familia o solos, ya que consideramos importante el tema que nos atañe.

Sin valores no hay sociedad que valga la pena vivir, y si queremos combatir la violencia y la corrupción de que somos víctima muchos panameños, porque los buenos somos muchos, podremos luchar contra ellas resaltando y haciendo conocer los valores, sobre todo en los hogares y los centros educativos. Este no es un trabajo individual de un club cívico, lo es de todo mundo y, si cada uno pone un granito de arena, estoy segura del triunfo del bien.

Si nuestros niños crecen con esa base de la enseñanza, su aprendizaje valdrá la pena porque redundará en beneficio de todos. Aquí no entra la política partidista, sólo la buena voluntad de los ciudadanos y lo que consideramos los pilares de la buena formación.

Acompáñanos en la caminata, la cual será gratuita. Solamente necesitamos tu presencia y tu deseo de mejorar este país hermoso.

Publicado el 3 de junio de 2009 en el diario el Panamá América