Al oido del presidente electo

Al oído del presidente electo

Álvaro E Palacios S.

Si el candidato a ocupar la importante cartera del Ministerio de Obras Públicas, aunque recargado de títulos académicos careciese de un certificado como Técnico en Ingeniería Civil, por lo menos, sería muy conveniente que tomara un cursillo de validad en la Universidad Tecnológica de Panamá. Ello le permitiría expresarse con la autoridad que le confiere la posición que ocupa y la propiedad del que conoce lo que es su responsabilidad. De lo contrario, podría ocurrirle lo que con demasiada frecuencia le sucede a la actual jefatura máxima de esa institución: brindar declaraciones, opiniones y explicaciones con mucha autoridad, pero que también en más que menos veces rayan en la ignorancia crasa.

Lo lamentable es que dentro de ese ministerio hay profesionales preparados, con la suficiente experiencia para opinar y terciar en algunas situaciones, pero callan y otorgan; otros no son más que acólitos, y es comprensible, pues deben proteger su fuente de ingresos. “A veces se está en la cresta de una ola y en la siguiente, abajo en el cieno”. Así me lo planteó un ingeniero civil del Ministerio de Obras Públicas hace muchos años, lo cual resulta evidente con cada cambio de gobierno.

Ante la incomodidad e inseguridad manifiesta que sintió la mayoría de los conductores que han transitado por el recién inaugurado tramo del corredor norte, el ministro de Obras Públicas declaró, pleno de autoridad y sin rodeos, que eso no era una autopista, sino una vía expresa con velocidades de 100 km/hr en las tangentes y 80 km/hr en las curvas. ¡Uf!

Recurriendo a mi condición de docente en tiempo pretérito, debo aclararle al seguro autor del concepto “nueva vialidad”, que autopista, expressway (vía expresa), turnpike, thruway, autoban e incluso autostrada, identifican en el respectivo país, a vías de alta velocidad (>105 km/hr), donde la comodidad, seguridad y rapidez son las características salientes; de allí el peaje. Deduzco por lo que he leído y visto en los medios de comunicación que, eventualmente, ese pago tendrá que efectuarse en todo el corredor norte de Panamá, cumpla o no con las condiciones antes mencionadas.

Al margen del tipo de carretera, los estándares de diseño geométrico vertical y horizontal que se aplican en cada caso permiten, precisamente, mantener igual velocidad tanto en curvas como en tangentes. Variaciones frecuentes como pareciera ser el caso que nos ocupa, son una invitación a accidentes, que no serían simples colisiones en una calle, sino eventos de graves consecuencias por las velocidades que están involucradas

Publicado el 6 de mayo de 2009 en el diario La Prensa

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