Nuevo orden nacional

NUEVO ORDEN NACIONAL
Frank  Zappi
Ante la caótica situación planteada en la  nota anterior, el goberante entrante tiene en sus manos una carta con un término muy corto para ser jugada: Convocar a la Constituyente. Más que adentrarnos en un análisis jurídico de las diversas figuras que se pueden ensayar, deseo resaltar las razones que podrían llevar a tomar esta medida quienes otros califican de “extremista” y “radical”.

Ya desde la extrema izquierda local se oyen las voces de los que están dispuesto a “no dar tregua” contra el gobierno de la “derecha” panameña. (Ver: http://www.panamaopina.com/index.php?option=com_content&task=view&id=193&Itemid=1 ) . Esta estrategia responde a lo que en praxis marxista es la “tesis de la agudización de las contradicciones” y que se explica en los siguientes términos: al tomar control el “gran capital” directamente del poder político (sin intermediarios: partidos) las condiciones estarán dadas para la toma del poder (por la vía de la lucha o del voto) debido a que este gobernante buscará aplicar medidas extremas contra el proletariado sin las atenuantes del parlamentarismo y sin el diálogo con los sindicatos. Puede sonar descabellado para algunos, pero para muchos dentro de los grupos sindicales y universitarios, estos arcaicos conceptos tienen tanta validez hoy como la que mantuvieron en la era de V.I. Lenin.

Es imperante recordar que estos sectores tienen vínculos con un gobierno interesado en desestabilizar la región (Venezuela). (Ver : http://www.venezuela.org.pa/actividades_eventos_conte.php?id_evento=106 y http://www.venezuela.org.pa/actividades_eventos_conte.php?id_evento=103 y http://www.venezuela.org.pa/actividades_eventos_conte.php?id_evento=102 ) y que por ende no pueden ser descartados como “insignificantes” debido a su financiamiento y organización.

A esto debemos sumar un hecho que no puede ser aislado de este estudio: Mantengo la firme idea de que la candidatura de Balbina Herrera quebró irremediablemente la otrora monolítica unidad del PRD. Los esfuerzos de un sector de lo que se denominó la “Tendencia” (ex-comunistas inscritos en el colectivo torrijista), las manipulaciones de Torrijos Espino (quién impulsa a Lewis Navarro para el torneo del 2014), el alejamiento de Navarro Quelquejeu del CEN, y los fuertes señalamientos de Pérez Balladares impulsan una crisis, en mi opinión, más fuerte que la que vivió este partido luego de la invasión de 1989.

Sumado a esto, las acciones de este gobierno llevan al PRD a perder simpatía entre los ciudadanos, lo que puede llevarlo – en un momento dado de los próximos años – a no ser considerado una alternativa, dejando el espacio opositor libre para ser tomado por la “izquierda social”.

La tenebrosa (pero no remota) posibilidad de que este país sea dirigido por Saúl Méndez, Genaro López, Gabriel Castillo y el Profesor Andrés Rodríguez, utilizando a Juan Jované como figura “potable” hace que la necesidad de un Nuevo Orden Nacional ( de ahora en adelante en futuras notas, N.O.N), que se inicia con un nuevo poder constituyente sea urgente.

Publicado el 20 de mayo de 2009 en Facebook

Anuncios

Crisis económica o de gerencia y algo sobre las vacas locas

Crisis económica o de gerencia y algo sobre las vacas locas

Francisco Conto

La economía es de todos. Diariamente tomamos decisiones que afectan a muchos o pocos miembros de la sociedad. Estos procesos continuos crean situaciones de bonanza que nos benefician, o de receso cuando generan desequilibrios. La crisis no irrumpe por sorpresa, se presenta como una sumatoria de desequilibrios económicos en la mayoría de los sectores. Precisamente por la dificultad en aceptar su realidad, esta no se enfrenta y el desenvolvimiento de la enfermedad se agudiza.

En las crisis todas las variables se correlacionan y terminamos todos contaminados. De un proceso generalizado de optimismo, nos enfrentamos a un estado catatónico de desesperanza. A esta actitud algunos analistas la han denominado “el efecto de las vacas locas” y consiste en pensar que el contagio es tan general, que a pesar de haber buenas oportunidades de negocios, la parálisis no nos permite identificarlas y simplemente se dejan pasar.

El científico colombiano Rodolfo Llinas, en una entrevista reciente dada a Semana (revista colombiana de amplia divulgación), explica por qué en su opinión no se pudo prevenir la crisis. Dice que los economistas pueden entender y predecir el comportamiento de las variables en la medida en que las decisiones sean lógicas.

A pesar de ser numerosas, la opcionalidad tiene un límite, y el anticiparlo, con el debido proceso, es su trabajo; los que sí son imposibles de anticipar, agrega Llinas, son los efectos producidos por decisiones no inteligentes, ya que estas son ilimitadas. El liderazgo de los errores se cometió en el corazón del sistema: las empresas. La gerencia de estas es la responsable, lo ha sido siempre en sus éxitos y lo es ahora en sus desaciertos. Es muy importante entonces identificar qué hay detrás de ellas y así llegar a la importancia de identificar la causa de las crisis para salir lo menos afectados.

En economía, como en todo, los promedios solo sirven para las estadísticas. Los resultados individuales pueden ser inmensamente superiores o peores, de allí que tomar decisiones adecuadas en un período de crisis sea muchísimo más relevante que en auge o crecimiento. Esto igualmente aplica para las instituciones gubernamentales, responsables de la regulación y del control de los excesos del mercado y que también tuvieron su responsabilidad junto con los consumidores que perdieron la brújula en la satisfacción de su demanda de consumo e inversión.

De las primeras lecciones aprendidas cuando nos iniciamos en el negocio de la banca y que no tendrían porqué no aplicarse cuando tomamos cualquier decisión de inversión, está la de analizar detenidamente la función gerencial de las empresas receptoras de crédito. Este ejercicio nos permite concluir si las gerencias tienen o no la capacidad para manejar el negocio y en consecuencia contar con el repago de los créditos. No porque la empresa exista se debe asumir que está bien gerenciada. No debemos limitar su examen solo a la preparación académica y experiencia laboral o trayectoria. Debemos complementarla con información de proveedores, clientes, empleados y aun competidores.

Esta investigación no se toma literalmente, se analiza y es una de las claves para permitirnos tener un juicio sobre la visión, liderazgo, capacidad de ejecución y principios éticos. Lo anterior aplica de igual forma para los reguladores de estas. Al analizar sus reportes de las empresas, se deben escudriñar los elementos que confirmen que los números tengan relación con el análisis cualitativo. Es cierto que no necesariamente los éxitos pasados garantizan el éxito futuro, pero sí es más predecible la ejecución del buen juicio y sentido común de quien se ha caracterizado por ello.

A pesar de las implicaciones negativas de esta crisis, el aprendizaje de que estas situaciones puedan volver a suceder y que haber disfrutado un período de bonanza tan extendido fue una excepción, pudiera servirnos de consuelo.

Este despertar nos debe llevar a hacer el debido proceso, el cual nos permitiría escoger las buenas oportunidades y capitalizar en ellas. A su vez, nos alejaría de “las verdaderas vacas locas” que puedan producirnos tanto daño y de cuya existencia la actual crisis es su mejor evidencia.

Publicado el 2 de mayo de 2006 en el diario La Prensa

Diferencias en seguridad

Diferencias en seguridad
Aviva Levy
Ya comprendemos la crueldad de lo que significa la violencia y sentimos la inseguridad que nos rodea. La inseguridad se ha vuelto el tema de moda y algunos hablan de seguridad ciudadana, otros de seguridad nacional, confundiendo estos dos términos como si fueran la misma cosa, por lo cual es importante entender que no lo son y no pueden recibir la misma atención.

En muy pocas palabras, seguridad nacional es la defensa de fronteras de un país. Esta defensa se logra con controles de puertos: aéreos, marítimos y terrestres. En países en estado de guerra se defenderán estas mismas fronteras con fuerzas militares (ejército), las cual les es prohibido por ley intervenir en asuntos de Estado.

La seguridad ciudadana se comprende como la garantía que tiene cada ciudadano de vivir bajo la protección de la ley y la Constitución. Si estas garantías son violadas, la ley debe activar los mecanismos apropiados por el bien del ciudadano y éste debe estar familiarizado con sus derechos y obligaciones. El Gobierno y sus instituciones, deben enfocar todos sus esfuerzos en mantener un orden público, reducir el desempleo, mejorar los servicios médicos y reformar la educación. Una misión casi imposible. Pero la escalada de la inseguridad en Panamá, la veíamos venir, y aun así nadie pudo detenerla.

La violencia tomó un impulso con la ayuda de los medios de comunicación, la música, las drogas, alcohol, prostitución, armas de fugo, sexo, libertinaje etc. todo lo cual es promocionado en el cine, las telenovelas, los temas musicales, etc.

Tomemos el simple ejemplo de cómo se vende un par de jeans. Se usan modelos delgados, semi o casi desnudos, en poses eróticas, con tatuajes por todos lados, con expresiones faciales de arrogancia, etc. Ese pantalón vaquero se vende, pero también se vende la actitud que reflejan los modelos.

Si se usaran los mismos métodos persuasivos de las grandes compañías de moda o bebidas alcohólicas, se podrían vender cosas que no tienen precio y que son tan necesarias: los buenos modales, la familia, el respeto, la amistad. En estos casos no se deben mandar mensajes negativos o con amenazas o advertencias; aquí se debe incentivar al ciudadano a mejorar su conducta para mejorar su condición.

Este mismo método se usó en cierta ciudad. Su alcalde decidió limpiar las calles de desechos. Se colocaron estéticos contenedores de desechos, se plantaron flores en las vías públicas y se colocaron vallas publicitarias. Se mandaron lindos y alegres mensajes por la TV y la prensa. El lema decía: “cuidemos nuestra querida ciudad, pongamos la basura en su lugar”. Los resultados fueron impresionantes ya que la ciudadanía respondió mejor que lo esperado. Esto se puede lograr con la violencia; con mensajes positivos que inviten a todos a tomar responsabilidad por nuestras vidas como ciudadanos. No me acuerdo quién lo dijo, pero creo que encaja muy bien aquí: “Seamos parte de la solución, no del problema”.

Publicado el 4 de mayo de 2009 en el diario La Prensa

Fabricas de empresarios

Fábricas de empresarios

John A. Bennett Novey e Irving H. Bennett Novey

Nos enteramos vía opinión de La Prensa de un proyecto de asignatura para crear empresarios. La propuesta ilustra por qué no los tenemos ni tendremos. En estas buenas intenciones vemos la fatal tendencia de creer que todo se puede legislar y pronto estarán legislando el aposento nupcial. Pensar que la educación de nuestros hijos prosperará en manos del Gobierno, es fatal.

¿Cómo es posible que sigamos pensando que este es el camino luego de quemar, infructuosamente, montañas de dinero en el altar de una farsa educativa estatizada, en la cual aun los currículos de las escuelas particulares están dictados. Lamentablemente el lavado de cerebro ha sido tan efectivo que el solo sugerir la eliminación de la educación pública es visto como algo irracional y malvado; lo cual no deja de extrañar si vemos que los críticos del actual sistema se encuentran de ambos lados del espectro político.

¿Cómo es posible que cuando queremos algo tan mundano como unos calzoncillos, lo buscamos en el mercado, pero cuando es realmente importante, tal como el futuro de nuestros hijos, recurrimos al Gobierno?

La educación es un servicio como cualquier otro servicio y uno muy delicado, pero nos hemos tragado cosas como: “podemos lograr libertad –o educación– a través de impuestos”; o, “el mercado no puede proveer igualdad de oportunidades”; o, “la educación es algo externo al mercado de manera que éste no lo puede atender de manera óptima”.

Libertad es actuar bajo nuestro propio criterio. Cuando el Gobierno nos dicta currículos y nos obliga escuelas, no somos libres. ¿Para qué, entonces, nos dio el Creador el uso de razón? Si la tenemos y no la aprendemos a usar ¿de qué nos sirve? Poseer la facultad de la razón implica un derecho inajenable. Pero los politiqueros no quieren eso, pues en la medida en que los ciudadanos ejerciten su albedrío, el poder político centralizado mengua.

Es empobrecedor uniformar la educación, pues se excluye mucho bueno y se incluye mucho que es objetable. El ejercicio del poder extralimitado requiere control sobre los pinches ciudadanos. Una ciudadanía culta en vez de borregos adoctrinados, es más capaz de ejercer su influencia en cosas políticas, y hay algo perverso en que sea el Gobierno quien eduque acerca de la ciudadanía: Conflicto de intereses ¿no?

Los políticos y el personal docente del sistema público actúan a favor de sus intereses personales. El funcionario busca el aumento de sus ingresos, su estatus y su estabilidad. Esto desvía los recursos de su mejor uso y crea una inmensa e impenetrable burocracia que no admite soluciones. No es que los políticos, funcionarios y educadores tengan malas intenciones; pero, los planes de estudio que paren los planificadores son de ellos y no de los padres y madres de los estudiantes.

Cacarean sobre la “igualdad de oportunidad” como justificación de la educación oficial, alegando que el sistema privado es excluyente. De hecho, el Gobierno gasta mucho menos per cápita en las escuelas en áreas indígenas que en las de la capital. En el sistema particular uno paga por lo que compra, mientras que en el público, uno paga por ser estafado. En la academia pública el sistema administrativo se lleva lo espeso del chicheme y solo deja la zurrapa para los jóvenes.

Cuando un consumidor de cualquier servicio paga, le está enviando un poderoso mensaje a quien provee el servicio, cosa que no ocurre en con la educación oficial. Allí no botan a un director o maestro alguno por no atraer a nuevos estudiantes al plantel con una oferta excelente. La educación oficial, por ser no excluyente será sub óptima y tiende a crear un enfoque de arrimado o de dependencia. El sistema particular puede ofrecer educación óptima en un mercado libre, pero ¿qué nos hace pensar que el oficial lo hará? Dejemos que el sistema particular ofrezca su producto óptimo y que el Gobierno se limite a suplir, en competencia y de manera subsidiaria, lo que falta.

El empresario es el producto de un medio diversificado y desembarazado de intervenciones politiqueras. Pero, la herramienta del sistema oficial es la coerción. ¿De qué sirven cursos para formar empresarios si la cultura pública es hostil hacia dicha actividad, favoreciendo a los que están en la jugada? Basta con que lleven todas sus materias en una mini portátil con acceso a Wikipedia y los incontables recursos de la red para tener todo el material que necesitan. El resto está en la educación para la libertad y la motivación para aprender. Para lograr calidad déjese en manos del ciudadano la escogencia del producto educativo que desea.

El objetivo es crear personas libres motivadas para aprender y emprender, armados de una cultura sana que lo relacione con el resto de la sociedad desde su libertad personal en un ambiente de cooperación.

Publicada el 4 de mayo de 2009 en el diario La Prensa

Las concesiones de agua

Las concesiones de agua

Reinmar Tejeira

El uso del agua necesita de inversiones cuantiosas. Las que se hicieron para el desarrollo de los acueductos e hidroeléctricas del país recayeron en el Estado. Las que se hace actualmente, recaen en manos privadas y contemplan cientos de millones de balboas.

Las camaroneras y la mayoría de las empresas agropecuarias son también producto de la inversión privada y para referencia agropecuaria se puede citar los 50 millones de dólares invertidos en el sistema de riego Remigio Rojas.

Los aportes privados le permiten al Estado dirigir recursos a las necesidades apremiantes y de interés social. Los beneficios de las hidroeléctricas son obvios e incluyen energía limpia y no contaminante como la de combustibles fósiles.

Las actividades agropecuaria y acuícola permiten producir alimentos locales y de exportación, además ofrecen trabajo a miles de panameños. Estos aportes son parte integral del bienestar económico y social del país y requieren de un clima financiero y económico apropiado, para lo cual la estructura de las concesiones de agua es fundamental.

A ese tenor, la seguridad jurídica es fundamental y es a la inversión lo que la seguridad física es al ciudadano; su ausencia provoca un rechazo parecido al de la alta peligrosidad de un barrio.

Las concesiones son contratos con la nación y son la palabra del Estado ante el país y la comunidad internacional y deben mantenerse tal cual fueron contratadas en su forma y tiempo, incluyendo, en algunos casos, la permanencia, tal cual sabiamente legislaron los diputados que elaboraron la ley vigente.

Las concesiones no son privatizaciones, ya que existen mecanismos de modificación y los contratos con la Nación incluyen cláusulas en las que la Autoridad Nacional del Ambiente se reserva el derecho a revisión, cuando el interés público así lo exija, reafirmando la soberanía del Estado sobre el agua.

Las concesiones deben ser estructuradas en forma y tiempo para atraer la inversión que hará viable y eficiente el uso de este valioso recurso nacional.

Publicado el 5 de mayo de 2009 en el diario La Prensa

La ley de la democracia participativa

La ley de la democracia participativa

Azael Barrera

A raíz de la fiesta electoral del 3 de mayo, en que participamos algunos con alegría y coraje, otros con tristeza, incertidumbre e incluso encono, llamo la atención sobre una ley no escrita pero muy importante. Un sistema es una entidad formada por elementos o componentes que interactúan entre sí de manera que las propiedades del todo dependen de las propiedades de sus partes, aunque no sea fácil o evidente deducir éstas.

En la naturaleza hay sistemas físicos que cuando son complejos y formados por innumerables partes no podemos deducir las propiedades de cada elemento individual, sino que analizamos el conjunto como un todo o en grandes particiones a través de una rama de la ciencia llamada termodinámica, que fue base fundamental de la revolución industrial.

Uno de sus principios fundamentales, que se deduce de la observación, es la primera Ley de Termodinámica, que explica qué ocurre con la energía en un sistema. Si se añade calor al sistema, este podrá hacer trabajo, pero la energía interna del sistema cambiará, aumentándola. Si el sistema hace trabajo lo hará a costa de la energía interna que disminuirá entregando calor al ambiente.

Nuestra contienda electoral permitió introducir un calor enorme al sistema democrático que somos todos los panameños, un calor que nos hacía falta y que en gran parte (60%) fue para introducir un cambio sustancial en esa energía interna, la que necesitamos para que el país se desarrolle sin destruir nuestro patrimonio natural ni poner en manos de explotadores nuestro mayor recurso: la gente.

Ese calor que hemos añadido debe significar no solo un cambio total en la energía interna de nuestra nación sino también en la realización de un trabajo que debe retornar el rumbo hacia un Panamá mejor, un Panamá para los panameños, y no un Panamá envuelto en papel de regalo para la explotación foránea que muchas veces se disfraza de “inversión directa extranjera” pero que como es foránea sus mayores ganancias no se quedan en nuestro país.

Hemos visto cómo la “riqueza” llega, pero así mismo se va, sin que el desarrollo llegue a todos. Lo que nos queda son cascarones de concreto que tapan la vista de una de las más hermosas bahías y bosques urbanos del mundo, cascarones que nunca sabremos si se llenarán.

Con esta lección de civismo del 3 de mayo, debemos hacer valedera la primera Ley de la Democracia Participativa: el calor del ejercicio democrático del voto que introducimos en el sistema y en cada uno de nosotros, debe convertirse en trabajo y en un gran cambio positivo de energía interna para todos los panameños y el país. Hay que corregir y hacer pagar los errores del pasado inmediato, de lo contrario nuestro sistema democrático tendrá fugas –como la corrupción– y la eficiencia del esfuerzo entregado se perderá y volveremos a lo mismo, pero perdiendo irreversiblemente ese calor democrático.

El desarrollo macroeconómico desordenado, sin sostenibilidad, viola la segunda Ley de Termodinámica que dice: es imposible construir una máquina que transforme calor en trabajo sin aumentar la energía termodinámica del ambiente. Así también debemos hacer cumplir lo que sería la segunda Ley de la Democracia Participativa: es imposible construir un sistema democrático que transforme el calor de la participación ciudadana en trabajo de desarrollo sin que aumente la energía de progreso que ha de irradiar hacia todos y hacia nuestra nación.

Publicado el 5 de mayo de 2009 en el diario La Prensa

El retorno de la esperanza

La opinión de la Docente Universitaria y Ex Ministra de Educación…

Doris Rosas de Mata

El retorno de la esperanza

El ambiente nacional es tenso y caótico. Sin entrar en detalles, lo más peligroso es que casi se ha perdido la esperanza y el clamor general –lo percibo en la cátedra y en la calle– es el deseo de un cambio total, ante el discurrir incesante de los antivalores y de la mentira. Casi no se cree en nadie… hemos llegado a niveles peligrosos… urge un cambio radical y preciso.

En los límites de este espacio, podríamos resumir las causas principales del abatimiento general así:

En salud, estamos aún agobiados por la crisis institucional más grande de nuestra historia: el envenenamiento masivo de personas a quienes se les dio veneno, en vez de medicinas, en la Caja de Seguro Social, sin que se hayan establecido las responsabilidades.

En educación, el caos administrativo que ha impedido en los últimos dos años que se inicie el calendario escolar a tiempo y no se cumple. El proceso educativo nacional está paralizado.

En cuanto a la inestabilidad social, se han institucionalizado el pillaje y la delincuencia en todo el país, por lo que nadie está seguro en ninguna parte. Los crímenes, asaltos y secuestros dominan el ambiente y nos obligan a vivir sin el menor sosiego.

Los negociados ingentes y enormes con que se manejan las obras públicas, el agobio agravado del inhumano transporte público y el discurrir omnipresente del lavado de dinero y del narcotráfico, extendido a diferentes niveles y personas, resultan excesivamente pesados para todos los ciudadanos, todo lo cual se capta en el ambiente y en el aire que respiramos.

A pesar de la incredulidad y del escepticismo, ha renacido la esperanza con el triunfo arrollador de la nómina Martinelli–Varela, y se palpa el anhelo vehemente de que bajo su dirección se inicie el cambio nacional que el país merece y necesita, para rectificar errores, reemprender sanamente los proyectos, reordenar la sociedad nacional basados en principios y valores morales, buscar permanentemente la equidad social y reorganizar el gobierno y el Estado adecuadamente.

Todos tenemos que cambiar.

Por mi experiencia educativa, me permito recomendar el planteamiento de un gran proyecto educativo nacional que abarque todo el sistema (educación inicial, básica, media, post media y superior) dirigido por un equipo pertinente, fuera de la intromisión político–partidista, al que se le garantice la continuidad después del nuevo periodo presidencial, con el propósito de conducir a toda la nación panameña hacia un mejor nivel de vida, mediante la formación correcta de todos sus ciudadanos.

Publicado el 5 de mayo de 2009 en el diario La Prensa a quien damos, al igual que a la autora, todo el crédito que les corresponde.